El Sócrates
Todos los viernes nos juntábamos: Juan, Eric, Tito, Seba, yo, y El Sócrates. Su verdadero nombre era Max, pero todos le decían El Sócrates, así, con pronombre. Era filósofo, fanático del clasicismo (el de la filosofía clásica, nada que ver con el clasismo), y en general una persona más que interesante. Mientras algunos éramos más prácticos y otros más idealistas, El Sócrates siempre fue más dialéctico, y le gustaba analizar toda idea que se debatía, y también el debate en sí mismo. Una noche, con varias cervezas ya encima, la charla giraba alrededor de si los actores porno son o no actores. Algunos decíamos que de una forma u otra están actuando, otros decían que no es comparable con el trabajo de un actor, y El Sócrates quería que nos replanteáramos la naturaleza de la actuación. De repente se apagaron todas las luces y la heladera dejó de hacer ruido. Al parecer era un corte de luz sólo en la casa, las luces de afuera seguían funcionando, así que decidimos seguir con la charla casi a...