El mensaje
No sé qué me llevó a hacerlo. Parecía una locura... No, definitivamente era una locura, pero algo adentro mío me decía que tenía que intentarlo de todas formas, sea cual fuere el resultado. Con las manos un poquito temblorosas y la duda carcomiéndome la cabeza, finalmente me animé.
Busqué su contacto.
No estaba muy seguro de poder encontrarlo. Había pasado tanto tiempo desde aquella pelea. Las cosas no quedaron muy bien que digamos, y no sabía qué tan bien le podría caer si le escribía. Tal vez ya no quería saber nada conmigo. Tal vez ya se había olvidado de mí por completo. Por un momento deseé que ya me hubiera superado, que hubiera podido ser feliz sin mí. Por un momento casi me creo ese deseo.
Le escribí.
Listo, mi parte ya estaba hecha. Ahora sólo quedaba esperar a ver cómo salía. En el peor de los casos acababa de reabrir la herida de un corazón roto. Tal vez no fuera tan malo, podría ser simplemente una charla amigable y nada más. Pero en el fondo me atreví a soñar que podía salir muy bien, aunque no me daba una idea de cómo podría ser. Mientras tanto, la ansiedad me estaba matando. Pasaron un par de días hasta que finalmente llegó el momento.
Me contestó.
No fue una gran respuesta, pero cualquier respuesta a esta altura era una buena respuesta. No les voy a mentir, mi corazón se paró un momento cuando vi ese mensaje. Decía tan poco, pero al mismo tiempo me significaba tantas cosas. Tantos recuerdos lindos que había guardado tapados de arrepentimiento, y que ahora empezaban a surgir de nuevo en medio de una esperanza. Pero por el momento era un solo mensaje.
Siguió la charla.
Lo primero que me sorprendió fue la fluidez con la que nos comunicábamos. Siempre nos caímos bien, siempre tuvimos esa conexión, ese feeling, ese no sé qué. Qué hermoso fue descubrir que todavía lo teníamos, después de tanto tiempo que pasó, y después de todo lo que pasó. Sentí que sin querer estábamos volviendo a aquella época en la que nos conocimos, las cervezas, los bares, las pequeñas escapadas… Me sentía tan cómodo que me animé a sugerir que nos viéramos.
Quedamos en juntarnos.
No sé cómo pasó, pero en dos semanas pasamos de no haber hablado en un par de años a haber quedado para una cita. Tampoco estaba claro si era una cita, pero me atreví a pensar que sí lo era. Ahora había que elegir dónde. Claramente no en mi casa, ni en la suya. Un bar era la opción más obvia, pero había que pensar qué bar. Tal vez uno al que ya hubiésemos ido juntos, para recordar las buenas épocas. O mejor uno al que no hubiéramos ido nunca, para marcar un nuevo comienzo. Uno que conociéramos por separado, o uno totalmente desconocido para ambos.
Elegimos un bar.
Nos quedamos con uno que ambos conocíamos, pero en el cual nunca habíamos coincidido. Un hermoso bar de barrio, con una mística muy hogareña y un hermoso patio con un arbolito. Lo elegimos un poco por la comida, un poco por la cerveza, pero más que nada por el ambiente. Nos parecía excelente para un reencuentro, un lugar donde nos sintiéramos cómodos para charlar.
Nos vimos.
Elegimos una mesita en el patio iluminada por una vela y por las luces colgadas del árbol. La charla fluyó toda la noche, no parábamos de hablar, de contarnos cosas, de su vida, de mi vida, y de todo lo que nos pasó entre medio. Cada tanto hacíamos alguna mención de antes, de cuando nos conocimos, y me encantó descubrir que ya no nos dolía a ninguno de los dos. Así se nos pasó la noche, entre cervezas y charla y algún guiño de ojo.
Fue magia.
Esa noche fue como sacada de un cuento de hadas. En tan solo unas horas sanamos mucho de lo que teníamos por sanar y nos atrevimos a empezar de nuevo. A esa noche le siguieron otros bares, su casa, mi casa, asados, salidas, paseos, amigues y viajes. Un beso llevó a un te amo, y ahora no paramos de decirlo.
Y lo sigue siendo.
Hoy nos estamos proyectando juntos, desde el amor y el respeto. Crecimos y seguimos creciendo, acompañándonos en todo y pensando un proyecto de vida juntos. Hoy nos elegimos, nos pensamos juntos y juntos construimos nuestra felicidad.
Todo gracias a un mensaje.
Comments
Post a Comment